Busca «Make vs Zapier vs n8n» y encontrarás decenas de comparativas. Casi todas tienen el mismo problema: comparan las tres sobre el papel —tablas de integraciones, precios de planes de empresa, palabras como «nodos» y «self-hosting»— y casi todas terminan vendiéndote un curso o los servicios de su agencia. Ninguna se sienta a montar la misma automatización en las tres para contarte cuánto tardó, qué se atascó y cómo quedó.
Eso es lo que he hecho aquí. Me dedico profesionalmente a automatizar procesos, así que en vez de copiarte una tabla de características, cogí una automatización real —la más útil para cualquier autónomo con web— y la monté de cero en las tres herramientas, con el cronómetro en marcha. La misma tarea, tres veces, para que veas dónde está la diferencia de verdad.
Y para que quede claro desde el principio: no te vendo ningún curso ni ningún servicio. Solo te cuento cuál monté yo, cuál elegí para mi propio blog y por qué.
Índice
La automatización que monté en las tres (y por qué esta)
Elegí a propósito una automatización sencilla pero real, la misma que explico paso a paso en mi guía de automatización sin programar: cuando alguien rellena el formulario de contacto de tu web, sus datos se guardan solos en una hoja de Google Sheets y te llega un aviso por email.
¿Por qué esta y no algo más espectacular? Por tres razones:
- Es la automatización que de verdad usa un autónomo. No un flujo empresarial de 20 pasos, sino el «no perder nunca un cliente potencial en la bandeja de entrada» que le sirve a cualquiera con una web.
- Tiene los tres ingredientes de casi toda automatización: un disparador (el formulario), una acción de guardar datos (Sheets) y una acción de avisar (email). Si una herramienta hace bien esto, hace bien el 80% de lo que necesitas.
- La misma tarea en las tres permite comparar lo único que importa: cuánto cuesta montarla, cuánto se atasca y cuánto cuesta mantenerla. Manzanas con manzanas.
Condiciones de la prueba, como siempre: plan gratuito en las tres, cronómetro desde que abro la cuenta hasta que el flujo funciona de verdad, y todos los atascos contados sin maquillar.
Pruebas realizadas el 5 de agosto de 2026, con cuenta nueva en cada herramienta y el email del blog.
Las tres en una frase (antes de los detalles)
Para situarte antes de entrar en materia:
Zapier es la veterana y la más fácil. La que menos te hace pensar: eliges disparador, eliges acción, listo. A cambio, su plan gratuito es el más tacaño y sus precios de pago suben rápido.
Make (antes Integromat) es el punto medio: casi tan potente como para cualquier cosa que necesites, con un editor visual donde ves el flujo completo como un diagrama, y un plan gratuito mucho más generoso. Es la que uso en mi blog.
n8n es la de los técnicos: de código abierto, puedes instalarla en tu propio servidor y sale casi gratis a cualquier escala. A cambio, la curva de aprendizaje es más empinada. Potentísima, pero no es por donde empezar.
Ahora, los detalles de montar la automatización en cada una.
Montándola en Make
Make es la que ya uso en mi blog, así que la conozco de haberla montado de verdad. ⏱️ Unos 10 minutos de cero a automatización funcionando — pero con una aclaración importante para ser justo con la comparación: esos 10 minutos incluyen crear el formulario y la hoja de cálculo desde cero, más las pruebas y la corrección de errores hasta que funcionó. Los 5 minutos de Zapier fueron con el formulario y la hoja ya creados. En igualdad de condiciones, las dos están más cerca de lo que parece; Zapier es algo más ágil, pero no el doble.
Lo que distingue a Make es su editor visual: en vez de una lista de pasos, ves tu automatización como un diagrama de círculos conectados (el formulario, la hoja, el email), y de un vistazo entiendes el flujo completo. A algunos les encanta y a otros les parece más lío que la lista lineal de Zapier — es cuestión de gustos. A mí me ayuda a ver dónde falla algo cuando algo falla.

Su punto de fricción, el que me hizo perder tiempo: al mapear el campo de texto del formulario, el dato que necesitas está escondido varios niveles dentro de la respuesta de Google Forms, y si arrastras la etiqueta general en vez del valor correcto, la celda se escribe en blanco. Cada herramienta te hace tropezar en un sitio: en Make fue esto; en Zapier, elegir por error la acción de borrar filas.
El plan gratuito de Make — el más generoso de los tres, y la razón por la que lo elegí. Incluye 1.000 operaciones al mes y 2 escenarios activos, y —esto es lo clave— es permanente, no una prueba de 14 días. Este mismo flujo de tres pasos sigue funcionándome gratis, mes tras mes. Ahí está la diferencia de fondo con Zapier (donde caduca) y con n8n cloud (donde ni arranca).
Eso sí, tiene su letra pequeña, y me costó operaciones aprenderla: Make revisa si hay novedades cada cierto tiempo, y cada comprobación gasta una operación aunque no haya nada nuevo. Yo lo tenía configurado para mirar cada 15 minutos, y me comió 420 operaciones en solo 4 días sin que casi nadie rellenara el formulario. A ese ritmo, las 1.000 se acaban el día 10 del mes. La solución fue bajar la frecuencia a cada 2 horas: unas 360 operaciones al mes y plan gratis de sobra. Lo cuento con capturas en la guía de automatización sin programar.
Montándola en Zapier
⏱️ Menos de 5 minutos de cero a flujo montado (teniendo ya creados el Google Form y la hoja de cálculo, que es justo aclararlo). Y una impresión honesta: me resultó más intuitiva y sencilla que Make. El montaje es lineal y guiado —eliges disparador, eliges acción, mapeas los campos y listo—, sin el lienzo visual de círculos de Make. Para una primera automatización, se agradece esa sencillez.
Los dos puntos de fricción que encontré:
- Solo está en inglés. No encontré forma de cambiar la interfaz al español. Si no te defiendes con el idioma, cuesta más que Make, que sí tiene interfaz en español. Para un autónomo español, es una barrera real.
- Una acción con nombre engañoso. Al configurar el paso de Google Sheets, es fácil elegir por error «Delete Spreadsheet Row» (que borra filas) en vez de «Create Spreadsheet Row» (que añade). El aviso de que una «vacía el contenido» no es evidente. Cada herramienta te hace tropezar en un sitio distinto: en Make fue un dato escondido varios niveles adentro; en Zapier, esta confusión de acciones parecidas.

El plan gratuito de Zapier — y aquí está la trampa. El flujo de tres pasos se montó sin problema… pero porque Zapier me metió automáticamente en una prueba Pro de 14 días. La letra pequeña, que la propia herramienta muestra en pantalla, es la clave: los «multi-step Zaps» —es decir, cualquier automatización con más de un paso de acción— son una función de pago. Cuando terminen los 14 días de prueba, este Zap dejará de funcionar salvo que pase por caja.

Traducido para un autónomo: en Zapier puedes montar gratis una automatización de tres pasos, pero no mantenerla funcionando gratis. Y casi cualquier automatización útil tiene tres pasos (un disparador y dos acciones, como esta). Es una diferencia enorme con Make, donde este mismo flujo sigue corriendo en el plan gratuito permanente. La facilidad de Zapier es real; su gratuidad para lo que de verdad necesitas, no tanto.
Montándola en n8n (o el intento)
Aquí la prueba tomó un giro que, por sí solo, ya es el veredicto. Para comparar en igualdad de condiciones probé la versión cloud de n8n (n8n.cloud, con prueba gratuita de 14 días), que es la vía justa para medirla contra Make y Zapier sin tener que montar un servidor.
No conseguí ni empezar. Esto fue lo que pasó, con el cronómetro en marcha:
- Creé la cuenta y entré al panel. Mi instancia aparecía como «Offline», con el botón de «Open instance» desactivado. No podía acceder al editor.
- Busqué la página de estado del workspace y lo reinicié manualmente (la propia herramienta lo sugiere como primer paso). Pasó a «In progress».
- Esperé unos minutos, refresqué… y volvió a caerse a «Offline». Sin poder entrar.
⏱️ Unos 15 minutos y no había llegado siquiera a montar el primer nodo — mientras que en Zapier tenía el flujo entero funcionando en 5. No por falta de maña: me dedico a esto profesionalmente. Simplemente, la instancia no arrancaba de forma estable.

La lección, que es la más importante de las tres: si a alguien que automatiza procesos para ganarse la vida la versión cloud de n8n se le cae dos veces antes de dejarle empezar, para un autónomo sin perfil técnico esto es directamente inviable. Y aquí está el matiz que casi ninguna comparativa aclara: el «n8n es gratis» del que todos hablan se refiere al self-hosted —instalártelo en tu propio servidor—, que requiere conocimientos técnicos reales. La versión cloud, la que un no-técnico usaría, también es de pago tras 14 días, igual que Zapier. Así que el famoso «gratis para siempre» de n8n tiene una condición enorme: saber montarte y mantener un servidor.
A favor de n8n, para ser justos: su interfaz sí ofrece español, y sobre el papel es la más potente y flexible de las tres. Pero potencia que no puedes ni arrancar no le sirve de nada a un autónomo. n8n es una herramienta excelente para quien tiene perfil técnico y necesidades avanzadas; no es por donde empieza alguien que solo quiere dejar de copiar datos a mano.
Make vs Zapier vs n8n: el cronómetro, lado a lado
Con las tres probadas (o intentadas), este es el resumen honesto:
| Make | Zapier | n8n (cloud) | |
|---|---|---|---|
| Tiempo hasta funcionar | ~10 min (creando todo) | ~5 min (con Forms y hoja ya hechos) | No llegué a montarlo en 15 min |
| Facilidad de uso | Media (editor visual) | Alta (la más sencilla) | No pude evaluarla: no arrancó |
| Interfaz en español | Sí | No (solo inglés) | Sí |
| ¿El flujo de 3 pasos sigue gratis? | Sí, permanente | No, caduca a los 14 días | No, prueba de 14 días |
| Plan gratuito real | 1.000 operaciones/mes | Muy limitado (multi-paso es de pago) | Solo self-hosted (requiere servidor) |
| ¿Para un autónomo no técnico? | Sí | Sí, pero acabará pagando | No |
Lo que dice la tabla, en una frase: Zapier es la más fácil pero la que antes te hace pagar; Make es la única que te deja mantener gratis una automatización útil de verdad; y n8n, la más potente sobre el papel, es también la que más se resiste solo para empezar. Para un autónomo, «empezar y que siga funcionando sin pagar» es justo lo que importa — y ahí Make gana con claridad.
Entonces, ¿cuál elijo? (mi recomendación por perfil)
Con las tres probadas, esto es lo que recomendaría según quién seas:
Si es tu primera automatización y no eres técnico: empieza por Make. No porque sea la más fácil (esa es Zapier), sino porque es la única que te deja montar una automatización de tres pasos y mantenerla funcionando gratis de forma permanente. Está en español, y aunque su editor visual tiene algo de curva, en una tarde le coges el truco. Es la que más te va a durar sin pedirte la tarjeta.
Si valoras la sencillez por encima de todo y no te importa el inglés: Zapier es objetivamente la más agradable de usar — monté el flujo más rápido y con menos fricción que en ninguna. El problema es el después: para cualquier automatización de más de un paso (casi todas), tarde o temprano vas a pagar. Como herramienta para probar y aprender, genial; como solución gratuita a largo plazo, no.
Si eres técnico o te preocupa el control de tus datos: n8n, pero sabiendo dónde te metes. Su ventaja real (gratis para siempre) solo existe si te la instalas en tu propio servidor, lo que requiere conocimientos que un autónomo medio no tiene. La versión cloud, la accesible, es de pago como las demás — y en mi prueba ni siquiera arrancó. Es una herramienta de otra liga técnica; potentísima para quien sabe manejarla, sobredimensionada para quien solo quiere dejar de copiar datos a mano.
Lo que yo elegí para este blog: Make, y esta comparación no ha hecho más que confirmarme por qué. Es la que mejor equilibra las tres cosas que le importan a un autónomo: que sea abordable sin ser técnico, que esté en español, y que el plan gratuito aguante una automatización real sin caducar ni obligarte a pagar. No es la más fácil ni la más potente — es la más sensata para este perfil.
Y un consejo que vale para las tres, y que me ha costado operaciones aprender: la herramienta importa menos que configurarla bien. Una automatización mal montada en la mejor herramienta gasta tu cuota o te falla; una bien pensada en la más humilde funciona sola durante meses. Antes de elegir herramienta, ten claro qué proceso vas a automatizar — como explico en la guía para empezar, ese es el paso que casi todos se saltan.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la más fácil para empezar? Zapier, sin discusión: monté la automatización más rápido y con menos fricción que en las otras dos. Su pega es que está solo en inglés y que el flujo de tres pasos caduca a los 14 días si no pagas. Make es un pelín menos inmediata (editor visual con algo de curva) pero está en español y su plan gratuito es permanente. Para empezar y quedarte, Make; para probar rápido sin importar el idioma, Zapier.
¿Puedo automatizar gratis de verdad con estas herramientas? Sí, pero con letra pequeña que conviene conocer. Make te da 1.000 operaciones al mes (generoso para empezar), Zapier solo 100 tareas y limita los pasos, y n8n es gratis si te lo montas en tu propio servidor. Para las primeras automatizaciones de un autónomo, el plan gratuito de Make es el que más margen te da. Eso sí: vigila la frecuencia con que revisan si hay novedades, porque cada comprobación gasta cuota aunque no haya nada nuevo —me pasó, y lo cuento en detalle en la guía de automatización.
¿Necesito saber programar para usar n8n? Para montártelo en tu propio servidor (que es lo que lo hace gratis), sí necesitas cierta soltura técnica. Para usarlo una vez montado, no tanto. Si la palabra «servidor» te produce pereza, n8n no es por donde empezar — ve a Make.
¿Y si ya uso una y me planteo cambiar? No cambies por cambiar. Si tu automatización actual funciona y no te has topado con un límite real (de cuota, de integraciones o de precio), el cambio te costará tiempo y no te dará nada. Cambia solo cuando choques con una pared concreta, no por probar la de moda.
¿Estas herramientas sirven para automatizar con IA? Sí, las tres han añadido conexión con IA en el último año — puedes, por ejemplo, montar un flujo que reciba un email y use IA para clasificarlo o redactar un borrador. Pero eso es un paso más avanzado; para las automatizaciones del día a día de un autónomo no hace falta. Si te interesa combinar automatización e IA para responder clientes, lo veo en este artículo.
¿Usas alguna de las tres? ¿Te has topado con algún límite del plan gratuito que no viste venir? Cuéntamelo en comentarios o en hola@automatizaypunto.es — y si hay una automatización concreta que quieras que monte y compare, dímela: puede ser la próxima prueba.
